Macías el enamorado.

Posted by Publicado por Administrador On miércoles, agosto 04, 2010

Esta leyenda que vamos a narraros sucede cerca de Andújar, en un pueblo llamado Arjonilla por el siglo XV. El marqués de Villena tenía una hija llamada Estrella, hermosa y radiante, que había deslumbrado al paje de su padre, el aspirante a poeta, Macías. En realidad, el amor era correspondido por ambos, pero Macías nunca daba el paso decidido. Nunca quería dar la cara ante el padre de ella, ya que él, era sólo un paje. Desvalorarla a ella así, no le estaba permitido para su estima hacia con ella. La tomó como diva de sus poesías, hasta que fue considerado por todos poeta. Pero aún con esto no era suficiente, ya que en las armas no había demostrado nada. Se alistó en el ejército y se entrenó muy duro, siempre manteniendo en su vivo recuerdo los ojos de ella posados en los de él y las palabras que la dulce Estrella le decía.... ¡te quiero!. El pobre Macías se desvanecía en suspiros que le desinflaban por completo el pecho. Poco a poco fue convirtiéndose en un gran guerrero, llegándole a considerar en su pueblo un héroe en los campos de batalla. Así, llegó el día en que el padre de Estrella dejó de considerarle como su paje y le nombró su doncel. Macías ya aspiraba a la mano de la guapa Estrella. Cada día se sentía más cerca de que sus mutuas miradas, fueran besos apasionados, y que el fuego que los consumía por dentro se desatara por fuera. Un día volvía Macías de un torneo, y se puso a descansar junto a su armadura debajo de un olivo, cuando una mano posada en su hombro le despertó con sobresalto. Le dijo que se olvidara de sus amores. Porque la hermosa Estrella se había casado, por voluntad de su padre, con el marqués de Porcuna. Al principio Macías se hundió apenado, se sintió sin ganas de vivir y luego se decidió a rendirle sus servicios al marqués de Porcuna. Y así lo hizo, no sospechando demasiado, el marqués se hizo con los servicios del doncel. Hasta que una tarde calurosa el Maestre los descubrió a ambos flirteando, rápidamente fue a contarselo a su marqués, el cuál completamente encolerizado mandó encerrar a Macías en una torre baja del castillo.Y como castigo, algo peor que la muerte, encerrado sin poder salir. Le dejaron el laud y sus poesías. Todas las noches se podían escuchar una y otra vez, cantadas unas, recitadas otras. En esas poesías y canciones, él se preguntaba porqué ella no se había quitado la vida antes de irse con otro, el dolor y el apenamiento de su alma, cuanto la quería, cuanto la amaba. Las cantaba tan en voz alta que llegaban al pueblo, y no tardó mucho en congregarse alrededor de la torre una multitud, todas las noches, a escuchar a Macías, el poeta enamorado. Viendo esto el marqués se sentía furioso. Un día se encontró muerto a Macías en la torre. Con un puñal en el pecho. El marqués de Porcuna se volvió muy impopular en el pueblo. Nadie le acusaba directamente, pero era el principal sospechoso. De la bella estrella nunca se supo nada, y las leyendas no hablan más de ella. En una pequeñita hermita de Arjonilla yace el cuerpo de Macías, con un epitafio en el que se puede leer: "Aquí yace Macías El Enamorado". En la actualidad se dice que la tumba de Macías no está abandonada, porque algunas noches suele acercarse a la tumba una sombra con forma de mujer.